Lindsay Lohan comienza hoy su sentencia por 90 días de prisión, que podría verse considerablemente reducida si es que demuestra buena conducta.
La actriz fue procesada por violar los términos de su libertad condicional y no acudir a las clases de ayuda para la desintoxicación y el alcoholismo.
Marsha Revel fue la jueza que sentenció a Lohan en Beverly Hills, y tanto Lindsay como su familia y sus abogados consideraron injusta la sentencia, aunque de todas maneras la deberá cumplir. La jueza le dio la orden a los fotógrafos y camarógrafos presentes de que no le saquen fotografias ni la filmen mientras estuviera esposada.
Lindsay se veía con aspecto estresado y con rostro de cansada cuando fue detenida.
Después de que salga de prisión, deberá someterse a una rehabilitación, por orden de la jueza, que durará por lo menos 90 días.

