La actriz norteamericana Angelina Jolie hirvió de ira al darse cuenta de que un empleado de un hotel, en el que se hospedaba en la ciudad de Moscú, le tomó una fotografía disimuladamente con su celular.
La actriz había puesto como condición de su estadía en dicho hotel que no le fueran tomadas las fotografias, por lo que exigió que se despidiera inmediatamente al empleado, y la orden fue obedecida instantáneamente por los encargados del Hotel.
La notició apareció en el portal digital “Life News”, y recorrió el mundo inmediatamente, provocando la indignación de muchos. Una empleada del hotel declaró que no entiende “a qué le tiene miedo” Angelina, y el por qué de la estricta orden.
Angelina se encontraba en Moscú para presentar su última película, “Salt”, en la que interpreta a una espía.

