La actriz Lindsay Lohan, que está recluida en un centro de rehabilitación por su adicción al alcohol y por violar los términos de su libertad provisional, no puede recibir visitas de sus parientes o amigos.
Mientras se encuentre en el Centro Medico de la UCLA, Lohan no podrá ser visitada, con la excepción de su madre y su hermana, y solo si Lindsay acepta verlas de antemano.
Esto se debe a que las normas del centro son muy estrictas, y se intenta que los internos estén lo más aislados del mundo exterior posible, y mucho más si están sentenciados a permanecer en el centro, como Lindsay.
La corte le ordenó pasar 90 dias en el centro, y solo después de transcurridos los primeros 30 días podrá recibir las visitas que quiera sin restricciones, según informaron fuentes del propio centro.

